No me falta trabajo, me falta liquidez: la trampa de vender mucho y cobrar tarde
Muchas empresas no se detienen por falta de ventas. Se detienen porque venden hoy, cobran demasiado tarde y, mientras tanto, deben seguir pagando nómina, proveedores, renta, impuestos y operación. En ese punto, el problema deja de ser comercial y se convierte en financiero.