El oxígeno de la manufactura: cómo destrabar la caja
Cuando una PyME manufacturera vende más, no siempre respira mejor. A simple vista, un mayor volumen de pedidos debería traducirse en crecimiento, estabilidad y mayor capacidad de inversión. En la práctica, muchas empresas descubren lo contrario: cada contrato nuevo exige más materia prima, más producción, más personal, más cumplimiento y más coordinación operativa, mientras el dinero de la venta sigue lejos de entrar a caja.